Cuidar nuestro sistema inmune en invierno no debería ser una carrera de obstáculos ni una lista interminable de normas imposibles. Durante los meses de frío, nuestro cuerpo se enfrenta a más virus, cambios bruscos de temperatura y rutinas menos activas, por lo que prestar atención a la salud se vuelve todavía más importante. En Hospitales Pascual creemos que pequeños gestos bien hechos pueden marcar una gran diferencia.
El invierno es ese momento del año en el que nos prometemos cuidarnos más, pero también cuando más cuesta mantener los buenos hábitos. Por eso hoy queremos compartir claves realistas, fáciles de aplicar y pensadas para la vida diaria, sin obsesiones ni soluciones milagro.
Por qué es importante cuidar nuestro sistema inmune en invierno
Durante el invierno pasamos más tiempo en espacios cerrados, hacemos menos actividad física al aire libre y, en muchos casos, descuidamos la alimentación. Todo esto puede debilitar nuestras defensas y facilitarnos resfriados, gripes u otras infecciones habituales de esta época.
Además, la falta de horas de luz y el frío influyen en nuestro estado de ánimo y en la calidad del descanso, dos factores directamente relacionados con el buen funcionamiento del sistema inmunológico.
Alimentación para cuidar nuestro sistema inmune en invierno
Una alimentación equilibrada sigue siendo una de las mejores aliadas para cuidar el sistema inmune en invierno. No se trata de comer perfecto, sino de incluir alimentos que aporten vitaminas, minerales y antioxidantes de forma habitual.
Algunos alimentos especialmente recomendables en esta época son
- Frutas cítricas como naranjas, mandarinas o kiwis
- Verduras de temporada como brócoli, espinacas o zanahorias
- Legumbres y frutos secos
- Pescados ricos en omega 3
La importancia de la vitamina D en los meses fríos
En invierno recibimos menos exposición solar, lo que puede provocar un descenso de los niveles de vitamina D. Esta vitamina es clave para el correcto funcionamiento del sistema inmune y también para la salud ósea.
Siempre que sea posible, es recomendable aprovechar las horas de sol, mantener una alimentación adecuada y consultar con un profesional sanitario si existe riesgo de déficit, especialmente en personas mayores o con patologías previas.
Dormir bien para cuidar nuestro sistema inmune en invierno
Dormir mal de forma continuada debilita el sistema inmune. Durante el descanso, nuestro cuerpo se regenera, se repara y refuerza sus mecanismos de defensa.
Intentar mantener horarios regulares, reducir el uso de pantallas antes de dormir y crear una rutina relajante por la noche puede ayudarnos a mejorar la calidad del sueño incluso en invierno, cuando los días son más cortos.
Actividad física adaptada al invierno
El frío no debería ser una excusa para abandonar el movimiento. Mantener una actividad física regular ayuda a fortalecer el sistema inmune, mejora la circulación y reduce el estrés.
No hace falta realizar entrenamientos intensos. Caminar a buen ritmo, hacer ejercicios en casa o practicar actividades suaves como yoga o estiramientos puede ser más que suficiente si se mantiene la constancia.
Hidratación también en invierno
Aunque no tengamos tanta sensación de sed como en verano, la hidratación sigue siendo fundamental. El agua ayuda a que nuestro organismo funcione correctamente y a mantener en buen estado las mucosas, que actúan como barrera frente a virus y bacterias.
Además del agua, podemos apoyarnos en caldos, infusiones o cremas calientes, muy apetecibles en invierno y beneficiosas para el cuerpo.
Estrés y sistema inmune están más relacionados de lo que creemos
El estrés mantenido en el tiempo afecta directamente a nuestras defensas. En invierno, entre el cierre del año, las fiestas y la vuelta a la rutina, es fácil acumular tensión emocional.
Buscar momentos de desconexión, aprender a parar y pedir ayuda cuando lo necesitamos también forma parte del cuidado de la salud. Cuidar la mente es cuidar el cuerpo.
Cuándo consultar con un profesional sanitario
A veces, por mucho que cuidemos los hábitos, el cuerpo nos pide atención extra. Infecciones recurrentes, cansancio extremo o síntomas que se alargan en el tiempo son señales claras de que conviene consultar con un profesional sanitario y no dejarlo pasar.
En Hospitales Pascual apostamos por la prevención y el acompañamiento cercano, porque cuidar la salud en invierno es mucho más sencillo cuando contamos con el apoyo adecuado. Si notas que algo no va como debería, te animamos a pedir cita a través de nuestra web y resolver cualquier duda con nuestro equipo médico, para empezar el año cuidándote de verdad.
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